jueves, 28 de diciembre de 2006

Cómo lidiar con las rabietas masculinas


Para nadie es ajeno que muchos hombres encarnan un niño de 10 años cuando se enojan. Los problemas laborales, las peleas con la pareja, el taco y el fútbol son algunas de los elementos que los pueden transformar en perros rabiosos. A continuación algunos tips para manejarlos, y otros, por si lo que buscas es que eche espuma por la boca.

A las mujeres se nos culpa de ser víctimas de lo que se conoce como el síndrome menstrual y que éste es el principal factor a la hora de explicar nuestros cambios de humor.
Pero qué explicación le damos al mal genio del que muchas veces nuestra pareja es presa, y cómo éste es capaz de transformarlo en un niño malcriado, al que recién le quitaron un dulce.

Ambos sexos debemos lidiar con los problemas laborales, familiares o económicos de la vida, y si no sabemos cómo manejarlos pueden ser el verdugo de nuestra relación.

Lo primero que hacemos las mujeres cuando los hombres están de mal humor es preguntarnos: ¿qué hice mal? Pareciera estar en nuestra naturaleza culparnos por la rabieta de la que es víctima nuestra pareja.

Es así como lo primero que debemos hacer es entender que, en la mayoría de los casos, las pataletas masculinas no son nuestra culpa.

No hay una regla cocinera que entregue los pasos necesarios a la hora de lidiar con el mal genio de tu pareja. Sin embargo, hay ciertas normas que debemos conocer y otras acciones que nunca debemos realizar, de lo contrario sólo conseguiremos que eche espuma por la boca.

Con el objetivo de entender el complejo mundo masculino, Zona Mujer desarrolló una lista con algunas causas de su malhumor y consejos para que puedas dar la pelea. Además, te entregamos una pauta con lo que jamás debes hacer, de lo contrario lo verás convertido en un ogro.

Trabajo, fútbol y peleas: Principales culpables
Las mujeres debemos tener en cuenta que los conflictos en el trabajo constituyen un ingrediente muy importante, capaz de gatillar el mal carácter de nuestro hombre. Un regaño de su jefe o un error en el campo laboral, puede ser el culpable de su indiferencia.
Los expertos aseguran que el ego masculino tiene estrecha relación con el ámbito laboral. Por lo tanto, un traspié en ese sentido los puede sumergir en el peor genio.

Lo que nunca hay que hacer es bombardearlos con preguntas. Es así como debemos mordernos la lengua antes de decirle algunas de las clásicas frases célebres como: ¿qué te pasa?, ¿por qué no me hablas?, ¿estás enojado conmigo? Si las formulamos, lo único que conseguiremos es irritarlo aún más.

Las que tienen una pareja amante del deporte entienden a qué nos referimos cuando hablamos del malhumor que les produce una derrota deportiva. Para muchos hombres el hecho de que pierda su equipo de fútbol provoca inexplicables reacciones con las que debemos lidiar. Recomendamos no darle mucha importancia al asunto, porque debemos entender que no es nuestra culpa que el resto sea malo para los deportes.

Hay otros hombres que en la mañana muestran su peor faceta. No todos son buenos madrugadores y debemos aprender que dicha característica forma parte de su naturaleza.

No hay que esforzarse para descifrar el porqué de esta conducta, pero sí debemos estar conscientes de que el mal genio se pega, por lo tanto, no hay que seguirles la corriente. Tampoco le llames la atención, sólo aumentarás su malhumor.

Debes aprender a comunicarte con él y crear la instancia necesaria para que se atreva a conversar acerca de lo que realmente le molesta. Por lo general, los hombres son más cerrados que las mujeres a la hora de hablar de sus problemas, sin embargo, les gusta escuchar una voz femenina que los aconseje.
Nunca le impongas una solución, porque sólo conseguirás que se sienta presionado y se cierre otra vez.

Si tu pareja anda refunfuñando por los rincones debido a una pelea que tuvieron y ninguno tiene el valor de mostrar los primeros signos de paz, Zona Mujer te recomienda tragarte el orgullo, dar ese paso y plantearle que es importante que solucionen sus problemas, de lo contrario sólo conseguirán aumentar la tensión.

Lo anterior no quiere decir que tengas que ceder para poner fin a la discusión, sólo le estarás dejando en claro que es importante solucionar los problemas en forma civilizada.

Lo que nunca debes hacer
Si lo que buscas es que tu pareja se transforme en un perro rabioso y que eche espuma por la boca, estos son algunos consejos que debes seguir al pie de la letra.

En primer lugar, después de una agotadora semana de trabajo, invita a comer el viernes por la noche a tus suegros y cuando lo único que él quiera sea ir a acostarse, dile a su mamá que te cuente cómo era cuando niño y de qué se disfrazaba cuando estaba en el colegio. Sin duda, hacer memoria de esos acontecimientos lo trasformará en un ogro.

Para desquiciarlo, también puedes invitar a tus amigas a la misma hora en que transmiten la final de un partido de fútbol. El no poder verlo tranquilo dará pie a una discusión.

Por último, si quieres ver a tu pareja convertida en un demonio busca el peor momento, como un taco o cuando van de compras, para conversar acerca de su relación y comentarle que ya no le prestas la misma atención que antes.

Si lo que quieres es exactamente lo contrario, entonces da vuelta las sugerencias. Si sabes que tuvo un mal día, no lo presiones con actividades que no le permitirán desahogarse o descansar. Además, tienes que aprender a ver cuál es el mejor momento para sacar a colación temas del tipo "adónde va nuestra relación", que es algo que a priori los saca de quicio.

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