
Celebrar las fiestas de Fin de Año puede convertirse en motivo de discusión en la pareja, si no se tiene claro con qué parte de la familia se celebrarán. No te desesperes pensando qué hacer. Aquí te damos algunas ideas.
Muchas veces la Navidad y el Año Nuevo pueden producir serios problemas en el matrimonio, en especial, cuando no hay acuerdo en el panorama a realizar. El determinar una cosa tan simple como el lugar para celebrar las festividades puede producir serios roces, en especial, cuando ninguno de los dos quiere dejar de visitar a los suyos. En este momento, los padres, hermanos y sobrinos se transforman en verdaderas piedras en el zapato.
Lo mejor para evitar las confrontaciones es hablar con antelación del mejor panorama a realizar, y de los sentimientos que tiene cada uno respecto a éste. Nunca olvides que la clave de toda buena relación amorosa está en la comprensión hacia el otro. Pero si quieres tener más orientación, acá te damos algunas sugerencias de otros matrimonios para esta fecha.
Lugar neutral
“Para no hacerse problemas, lo mejor es pasarla en casa de parejas amigas. Así no se hieren las susceptibilidades de nadie. Bueno, en realidad va a ser la primera vez que lo vamos a hacer y no sé como resulte, pero creo que es lo más conveniente. Para mí es la única manera de no quedar con cargo de conciencia y no escuchar los eternos reclamos de la mamá cuando uno decide ir a la casa de los suegros”, explica Camila (32 años).
Tiempo compartido
“La Navidad es una tortura. Quedamos siempre súper cansados, porque hacemos el típico recorrido familiar después de las 12. Pero te juro que no es para nada complicado. No sé, será que nuestros papás no son muy sentimentales, porque nunca nos han hecho un show extraño. Quizás, cuando te tocan familias muy aprensivas puede suceder eso. Pero yo me fui de la casa a los 26 y ahora tengo 33, así que sería extraño que me cobrarán sentimientos”, afirma José.
Años elegidos
“Este año nos toca ir a la casa de mi señora para la Navidad, porque el anterior fuimos a la casa de mis padres. Desde que nos casamos, hace dos años, ha sido la mejor forma que se nos ha ocurrido para combinar nuestros tiempos. Tampoco hay que ser exagerado, total a la familia la puedes ver todo el año. Creo que no pasar esa noche con ellos no significa quererlos menos, y eso todos saben”, piensa Carlos (30 años)
Cada oveja con…
“Para evitarme problemas, lo que siempre hago en la Navidad es pasarla con mis papás, mientras mi esposo hace lo mismo con los suyos. Yo sé que a la gente le parece extraño, pero es el mejor acuerdo que llegamos para pasarla bien los dos. Antes elegíamos el lugar, y siempre quedaba uno con ganas de compartir con su familia. Hasta ahora nos ha resultado bien, porque no tenemos hijos; no sé si eso cambiará después”, señala Verónica (31 años).
Benditos abuelos
“Los papás de mi esposo están separados, y mi familia está en otro país, así que decidimos esta Navidad pasarla con las abuelas de él. Ellas están viejitas y no las queremos dejar solas, así que con ellas vamos a celebrar. No sé qué haremos el próximo año, pero tampoco me preocupa”, señala Fabiola (25 años).
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